Historias de Éxito

Chef Carolina Renderos de Sagrera

Propietaria de Cup Cake Place

Carolina Rendreros de Sagrera es actualmente la dueña de Cupcake Place, una empresa familiar de producción de cupcakes.

Carolina se graduó de pastelero y cocinero profesional de la Academia Panamericana de Arte Culinario APAC en 2010 y continuó con sus estudios en Strattford Career Institute en Washington, desde ese momento ha trabajado arduamente en seguir cosechando éxitos

Represento a APAC con mucho orgullo porque si hay algo que nunca olvido y que me encanta es el espíritu de compañerismo que se vive ahí, el trabajo en equipo, en APAC todos éramos iguales, sin prejuicios desde mis compañeros de todas las edades hasta los instructores … gente linda y sencilla como debe de ser.

Carolina, trae el amor por la gastronomía en la sangre, sus dos abuelas eran chef empíricas y cocinaban para toda la familia durante las festividades, hacía pasteles tipo genovés, los salpores y las quesadillas artesanales. Su abuelo era un italiano amante de los postres, aún conserva algunos de sus moldes y su madre, desde pequeños, le enseñó a ella y su hermano a ayudar en la cocina.

Las muestras de apoyo de su familia la llevaron a no darse por vencida y a iniciar su propio negocio. Comenzó haciendo cupcakes para regalos navideños del trabajo de su esposo, luego empezaron a preguntarle si los vendía y eso la llevó a convertirse en la pionera de los cupcakes para bodas y otros eventos hace más de 10 años.

El crecimiento exponencial de su negocio la llevó en 2016 a ganar el premio a la excelencia gastronómica en la categoría de socios por la Asociación de Restaurantes de El Salvador ARES.

Carolina reconoce que su profesión no es nada sencilla pues es difícil trabjar hasta 18 horas sin parar mientras todos descansan. Pero su amor por lo que hace y el apoyo incondicional por su familia han hecho que siempre luche por salir adelante.

Próximos proyectos

Carolina quiere expandir su negocio, abrir una sala de ventas en un lugar más expuesto además de convertir Cupcake place en un Cupcake Coffee Shop, apoyándose de los cultivos de café de la finca de sus padres, que lleva su marca e incluir dulces típicos y miel.

Inspirada por la frase que la inspira personalmente “Dios no me dejes morir antes de cumplir mis sueños”, Carolina también compartió un consejo para todos aquellos que quieran abrir su propio negocio o buscar una carrera dentro de la gastronomía

Es como escalar una colina, es perseverancia, sacrificio y dejar de lado los prejuicios y ser consciente que al final trabajo para mí no para los demás. Cupcake Place es como mi hijo que va creciendo cada día más”